Pages

lunes 30 de agosto de 2010

El nueve que no está, y el diez que no puede ejercer

Por Juan Carlos Crespo


Dan para mucho el primer partido de Barça y el del Real Madrid. En el Barça han cambiado más cosas de las que parecen, y en el Madrid hay bastantes por definir.

El Barça, sin nueve.

Aunque no lo parezca, el Barça juega sin delantero centro, o al menos sin un atacante de referencia en esa posición. Para entendernos, nadie ocupa el puesto que era de Eto’o y luego fue de Ibrahimovic. Como ya lo había hecho en el Gamper, cabe pensar que es la primera opción que maneja Guardiola.

Para llegar a esa situación se mueven más piezas, pero la variante consiste básicamente en que Villa se tire a la izquierda, como falso extremo, y Messi haga lo propio por la derecha. En la corona del área no hay nadie fijo. Se convierte más bien en una “zona de llegadas”. Aparece Messi desde un costado, Villa desde el otro, y desde atrás, cualquiera del enjambre de centrocampistas de Guardiola. Y aparecería sobre todo Cesc si estuviera en el Barça, porque el dibujo parece pensado a su medida.

¿Ventajas? Sobre todo, dos: los centrales del rival no tienen una marca que fijar, y cuando les viene alguien por su zona, generalmente lo hace de frente y con el balón controlado. Mal asunto para ellos. La segunda es que el Barça evita precisamente el atasco de años anteriores cuando Messi, Henry, Xavi o Iniesta desembocaban en una zona ya cubierta por el nueve y que el rival poblaba abundantemente con defensores.

La idea no es nueva: algo parecido hizo Cruyff cuando se sentó en el banquillo azulgrana: envió a los extremos a nueves puros como Lineker, Salinas o Stoichkov, y dejó un pasillo central por el que llegaban Bakero, Laudrup, Txiki… o los propios Salinas y Stoichkov apareciendo desde la banda. Luego modificó la idea con la incorporación de Romario, pero es que Romario le daba mucho.

No será un esquema fijo en el Barça, porque a Guardiola le gusta manejar muchas variantes, pero será una fórmula que nos acostumbraremos a ver esta temporada.


Canales: misión imposible.

Lo de Canales en Mallorca era un imposible. Jugaba de mediapunta, detrás del delantero (Higuaín) con un extremo a cada lado (Cristiano y Di María) y dos pivotes por detrás (Alonso y Lass). Se supone que su misión era organizar el ataque del equipo, asociarse con los de arriba, hacer la transición desde los pivotes y buscar el último pase. Muy parecido a lo que los argentinos llaman “enganche”.

Pero algo no cuadra. Cada vez que Canales entregaba un balón a los puntas, se despedía de él hasta más ver. Darle un balón a Cristiano, Pipa o Di María y esperar que te lo devuelvan es mucho esperar. Si acaso, combinan entre ellos (tampoco en exceso) y siempre miran adelante. Al mediapunta lo consideran agua pasada, una fase anterior del juego a la que no hay que regresar.

El panorama empeoraba al mirar atrás. Lass jamás abandonó la posición de pivote defensivo y quiso saber muy poco de la elaboración. Los laterales, Arbeloa y Marcelo, rara vez se aventuraron más allá del medio campo, y al último socio posible, Xabi Alonso, le encanta el pase largo a los puntas.

Y por si algo faltaba, al chaval le tocó trabajar a destajo en defensa: de banda a banda, y desde las puntas a los pivotes. Así que para anular a Canales bastó que Martí le prestara algo de atención en la marca.

Sus números son terribles: no disparó a puerta, no metió un solo pase al área, no sumó una sola recuperación, perdió ocho balones…

¿Qué importancia tenía anular a Canales? Basta mirar el resto del equipo. Sin jugadores que den pausa, que mezclen el juego, el Madrid se convierte en seis que guardan su área y tres rapidísimos pero individualistas para atacar la contraria. El décimo, Canales, debió sentirse como un violinista en una banda de heavy metal. Si no modifica ese patrón, el Madrid casi inevitablemente acabará jugando al contragolpe.

fuente foto daylife 

8 comentarios:

lascosasdejose dijo...

Para mí Lass sigue siendo un problema en el Madrid, sigo pensando que parece que hace mucho, por su despliegue físico, pero realmente hace bien poco porque anula el circuito entre Xabi Alonso y Canales.
Si arriba tenemos 3 puñales como CR7, Di María e Higuaín, jugadores que van muy bien al espacio, la rapidez en el juego es necesaria para aprovechar esa cualidad, y eso queda interrumpido por Lass.

kantinu dijo...

Fenomenal post, Juan Carlos.

Dos temitas:
1. Si el los jugadores del Barça estuviesen en su otoño futbolístico (que no es el caso pues se encuentran en plena primavera profesional) Guardiola habría puesto a Ibra a hacer la de Romario, y le habría dicho a Xavi lo mismo que Cruyff le dijo a él: "Este es otra cosa. A éste dásela al pie".

2. Que Mou acabará anulando su creación está más que cantado, el porqué lo hará también lo tenemos claro (urgencia de puntos y odiosa comparación con el campeón). El tema es cuando se verá obligado a hacerlo.
Me da que cuanto más tarde peor para la clasificación pero mejor para el ensamble. Este equipo necesita probarse que puede jugar a otra cosa. El resultado de explotar las áreas es de sobras conocido: máxima competitividad frente a los débiles y extrema inoperancia ante los poderosos.

De equipo segundón, vaya.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

"un violinista en una banda de heavy metal"

No es el mejor ejemplo.

Anónimo dijo...

Las estadísticas de Canales son pésimas, pero pese a todo eso, fue el mejor de los blancos. Algo diferente, un chaval que intentaba jugar como equipo, una lástima que el resto no le acompañe. Ahora con la lesión de Ronaldo, jugarán o P.León y Özil a su lado, dos jugadores que se asemejan más a lo que él quiere.

Anónimo dijo...

Análisis muy acertado el del post.


"De equipo segundón, vaya"
Parece un comentario de comentarista segundón. Vaya.

Liberty Valance dijo...

Si a Guardiola le traen a Romario, tambien le haría jugar, era único. Querido Kant la comparación del brasileño con Ibra es como comparar a Messi con CR7.

El tiempo que tarde Mou en renunciar a su nuevo estilo de tocar de más (es tan vanidoso que su reto es demostrar que puede jugar como el Barça, no ganarle), será ventaja para el Barça.

Anónimo dijo...

Mago de OZ tiene violinista y es una banda española de heavy metal. Pero gozan de gran parecido con el Real Madrid: dos canciones son buenas, el resto son mediocres y tienen muchísimos hinchas.

VozMadridista dijo...

El problema esz de esquema de juego. Con lo que tenemos nos conviene un 4-4-2 sin enganche con 2 carrileros a la vieja escuela. Una alineación con Casillas-Ramos (lateral) Arbeloa y Carvalho (centrales) Marcelo
Pedro León (x la derecha) Kehdira-Xabi Alonso Ozil (x la izda) CR7-Higuaín.

La pareja Lass-Alonso no se entiende ni se llevan bien. Pellegrini supo verlo, no sé por qué Mou no. Con Extremos carrileros metiendo pases a 2 delanteros, sobra el enganche y llegamos con más tíos a puerta.

Descontando a los lesionados mi equipo sería la misma alineación pero con Canales de 2do delantero.

Publicar un comentario en la entrada